Economías afectivas, progreso multimedia y relación social.

Imagen del portal de Radiohead

En el mundo Web 2.0, los modelos de negocio son tan heterodoxos que muchas empresas, grupos de presión, directivos e investigadores de la economía digital se encuentran ante una difícil decisión, si desean ganar dinero en la red: cambiar de un modelo de negocio exitoso en la economía 1.0 a otro prometedor pero con mucho riesgo en la Web 2.0. Saben que los parámetros en los que se mueven no son de producción, ni siquiera de servicios, sino que más bien se deben manejar con parámetros sociales, de Inteligencia Colectiva, de teoría de redes complejas, psicológicos, etc. Para analizar la razón por la que esos parámetros son útiles para medir el éxito, sería conveniente mostrar un ejemplo de éxito económico reciente. Radiohead ha colgado su último trabajo en la red y los oyentes se lo pueden descargar al precio que consideren conveniente (si desean pagar, claro). No ha sido el único grupo. El éxito económico ha sido impresionante (unos 10 millones de dolares). Este ejemplo, aislado por ahora, pone sobre la mesa tres razones muy claras que han contribuido a su éxito:

  1. Radiohead ha utilizado mecanismos de la economía de la atención para difundir su trabajo, pero es más importante tener en cuenta que lo que realmente ha explotado es la economía afectiva. Mientras la primera habla de flujos de información, la segunda utiliza mecanismos psicológicos más complejos, que hacen que el seguidor de RadioHead pague por el disco aunque sea gratuito.
  2. Radiohead ha eliminado varios intermediarios en la creación cultural. Precisamente a los intermediarios que estrangulan la verdadera explosión del comercio audiovisual en la red (encareciendo el producto y dificultando la distribución potencialmente global de la Red). Eliminando a estos intermediarios han conseguido que la cadena de valor se pueda reducir casi a autor-usuario y consiguen un tremendo éxito.
  3. Radiohead ha utilizado -consciente o inconscientemente- la filosofía del software libre para desarrollar sus obras. No sólo desde el punto de vista de la distribución, uso de micropagos para compensar al autor en forma de donativo (e incluso gratuidad) o cómo aceptan de buen grado las versiones de sus canciones. Ha obtenido el reconocimiento que muchas fundaciones de Software libre disfrutan. Es decir, han entrado plenamente en la economía afectiva que mencioné anteriormente. De hecho, su página es un ejemplo clásico de portal que facilita la relación social del grupo con sus seguidores.

¿Cuántos de estos factores son reproducibles? Pues prácticamente todos. Una de las mayores contrargumentaciones a este modelo de hacer dinero es que sólo unos pocos pueden alcanzar ese éxito, y para la inmensa mayoría el modelo clásico es su única posibilidad. Es cierto que el tremendo éxito de Radiohead no es reproducible por todos, pero a la vez, los que usan ese razonamiento siguen pensando en la economía clásica. No tienen en cuenta la larga cola, y que existen formas de hacer modelos de negocio tipo enjambre formando redes sociales en base a los trabajos de muchos artistas (al estilo de Jamendo, por ejemplo). Es decir, lo que parece acabado es el modelo donde una poderosa empresa se apropia de la vida artística de un autor.
Desde el punto de vista puramente científico, la visibilidad de los nuevos autores en las redes sociales dependen dramáticamente de su etiquetación y documentación. Con la primera se alinean trabajos consagrados con obras de autores noveles, mientras que la segunda establece relaciones más ricas pero menos procesables. Lastfm ha sido la red que ha apostado con más claridad por este sistema, y su éxito es evidente. Y la razón fundamental del éxito está en el crowdsourcing aplicado a estas dos tareas. Sin embargo, la semantización de la música (como la de los vídeos) es un desafío muy importante todavía, que parece necesitar de mecanismos de anotación mucho más complejos que los utiliza la Web 2.0 actual.

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