Facilidades (y dificultades) para ser emprendedor Web 2.0 en la actualidad: Sociología, la larga cola y el valor añadido

diagrama de la Web 2.0 actual

Basta investigar un poco por la red para tener la impresión de que la Web 2.0 se satura. Esa impresión -equivocada, por supuesto- se debe a algunos hechos formidables:

  1. Los grandes proyectos como myspace, facebook, youtube y otros han alcanzado un tamaño tal que ni siquiera dejan percibir la larga cola que dejan detrás, como si éstos fueran un universo particular en internet. Desalenta pensar que cualquier especialización de algunos de estos servicios se tienen que enfrentar con los citados. Con esto quiero decir que el nuevo emprendedor puede dudar seriamente de sus posibilidades para conseguir una masa crítica de usuarios que asegure la supervivencia del proyecto.
  2. Todo gran proyecto ya existente está en permanente fase beta. Por tanto, existe el temor (fundado) a que la idea novedosa que guíe el proyecto del nuevo emprendedor sea absorbida, de manera natural, mediante una masshub de un gran proyecto.
  3. El nicho de mercado se ha reducido. Las grandes ideas (particularmente las basadas en necesidades de comunicación básicas) que incitaban al usuario a proveer riqueza al proyecto están perfectamente implementadas en esos sistemas. Por ejemplo, una de las “últimas”, Lulu, satisface la necesidad de los que desean editar sus propios libros y aprovecharse de la larga cola.

Aunque las razones anteriores pueden desalentar, un análisis más optimista de éstas nos permitiría concluir que es precisamente lo contrario. ¿Por qué afirmo esto? Pues por diversos fenómenos que he observado estos últimos días en la red, que parecen desmontar las impresiones anteriores. No me refiero a los nuevos proyectos que aparecen, sino a nichos de mercado (nichos de conocimiento que podrían ser explotados):

  1. Dinámica de las comunidades sociales en Internet. No me refiero exactamente a la creación de una nueva (que podría caer por alguna de las razones anteriores). Me refiero a que no existe ningún tipo de empresa de estudios de la dinámica de estas comunidades (incluída su interrelación) que permita estimar el impacto de campañas de promoción, el efecto de políticas de la empresa sobre la comunidad, etc. Es decir, algo así como un análisis de “mercado” pero no exactamente.
  2. Todo gran proyecto Web 2.0 deja tras de sí una inmensa larga cola. Esa larga cola es esencialmente distinta a la que se deja Internet, pues tiene ciertas características sociales específicas. Posiblemente, esa especificidad hace que el gran proyecto no se acomode a las necesidades de esos usuarios (ni le interese acomodarse). Un estudio sociológico de esas comunidades suburbiales permitiría diseñar un nuevo proyecto que las aglutine. La idea en sí misma no es mía (ni nueva), aunque curiosamente no la aplican mucho los emprendedores Web 2.0, aunque sí en otros ámbitos. En la red se produce constantemente (redes de noticias alternativas, comunidades creadas por movimientos sociales con objetivos no populares, etc.).
  3. Aunque pueda parecer demasiado ambicioso, creo que una buena pre-idea de cualquier proyecto Web 2.0 (con ideas originales o no tanto) es que se aplique intensivamente Inteligencia Artificial (IA). La mejora mediante técnicas de IA de los procesos de gestión del conocimiento de la comunidad es posible (y desgraciadamente no se aplica todo lo que se debiera posiblemente por las persistentes deficiencias en la transferencia de conocimiento a la empresa). Su aplicación se reflejaría en el grado de satisfacción del usuario con la plataforma y con la comunidad. Esta idea se puede aplicar a muchos proyectos (de hecho puede ser directamente el germen de éstos). Incluso ya he propuesto algunas a alumnos para proyectos informáticos. Es un valor añadido en muchos casos, y en otros es el valor de la empresa. No me refiero, por supuesto, a la Web Semántica. También hay que tener en cuenta técnicas de sistemas multiagente y aplicaciones conexionistas.
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