Sobre la organización del conocimiento en una empresa Web 2.0 de éxito

 

La respuesta es: posiblemente no. De hecho, este problema es el que los incipientes proyectos metaweb pretenden evitar. Una empresa de ese tipo genera diariamente tal cantidad cantidad de datos y posee tanto conocimiento oculto (en lo ya almacenado) que plantea severas dificultades:

  1. Integración de la información de manera estática. La gran cantidad de información almacenada requiere un inmenso trabajo de integración, amén de necesitar la construcción de una ontología a partir de esos datos.
  2. Integración de la información entrante. Si por algo se caracteriza la Web 2.0 es por la libertad del usuario a la hora de organizar el conocimiento que aporta. Esto significa, entre otras cosas, que una masa crítica de usuarios podría (consciente o inconscientemente), reformular conceptos de la ontología que soporta el conocimiento de la empresa. Y, que yo sepa, no existen herramientas (ni teorías bien formuladas) que combinen esa nueva información con la antigua y sean capaces de predecir cómo cambiaría la ontología.
  3. Es muy caro. Está claro que sería muy caro, y, por ahora, no se percibe ningún beneficio para el valor de la empresa.
  4. ¿Y el feedback? Es decir, ¿y el usuario de la red social? ¿que opinaría de una organización del conocimiento que no se ajusta a sus intereses? ¿Y si una masa crítica de usuarios percibe que sus aportaciones están mal integradas (por el motivo que sea)? ¿Hasta qué punto los administradores del proyecto pueden (o deben) ocultar la forma en la que el conocimiento está estructurado? Es decir, ¿Qué parte de la arquitectura social de la red (véase figura) debe interaccionar o conocer las decisiones ontológicas tomadas en los puntos (1) y (2) para reformular la arquitectura de la participación?
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